
Un ojo acertado para el trabajo, para los amigos, pero negado en rotundo para el amor y el mundo de los sentimientos.
Un ojo crítico con la sociedad, con la política incluso conmigo mismo, pero tremendamente impetuoso en cuanto la pasión lo ciega con la visión del cuerpo deseado.
Un ojo y otro ojo...Dos ojos, dos modos de ver la vida y de relacionarse. Dos personalidades complementarias y en ocasiones tremendamente antagónicas. Varios modos de pensar y sentir. Varias alternativas y decisiones a tomar.
Muchas miradas que todo lo observan desde la individualidad de cada único ojo como ejemplar único, Más un mismo mundo de vivencias a compartir.
Ningún ojo está solo en su mirada, en su visión. Todos compartirmos el campo de observación que se presenta ante cada uno de nuestros ojos.
Ventanas al mundo que nos rodea. Cauces de ida y vuelta a nuestra alma. Puertas de emergencia por las que evacuar la pena que nos ahoga y al tiempo entrada sin barreras a la desdichada existencia de algunos, que penetra nuestras pupilas cada día.
Mi visión, no es la única visión, porque mi ojo observador, no es el único ni siquiera en mi cuerpo. Pero si, es una de tantas visiones sobre la misma existencia, que yo como ser individual puedo entender y percibir.
Si mi visión es compartida, no será más que un proceso natural...Si no lo es....¡¡Mala suerte!! Todavía no se ha conectado el "ojo observador" que ha "visto" las cosas como mi ojo las ha visto.
Una visión más...Una única visión...Mi visión.