
Una mañana la ilusión en mi ventana,
en forma de noticia emocionada.
Una nueva vida, que empezaba,
como parte de la vida de mi hermana.
Una mañana, la vida nos cambiabas,
de la rutina del presente a la esperanza,
en un futuro que contigo alcanza,
el sentido infinito que le faltaba.
Regalo de Dios, sin envolver
regalo de carne, del querer.
Regalo de Dios, aún sin nacer,
mi amado sobrino, Asier.
Y te amo ahora, sin ver tu mirada.
Sin el aroma dulce de tu piel mojada.
Sin tu risa curiosa, ni tus palabras.
Sin conocer la esencia que habita tu alma.
Regalo de Dios, sin envolver
regalo de carne, del querer.
Regalo de Dios, fuiste aún sin nacer,
mi amado sobrino, Asier.
Y te amaré mañana, cuando nazcas.
Pintaré en tu cuna, nubes blancas,
y ovejitas azules de lana,
que contar adormilado en tu almohada.
Y te enseñaré las mil lecciones,
que aprendí de mis mayores,
para que algún día, sin querer,
seas un adulto honesto y fiel.
Y te enseñaré mis emociones,
que para ti se harán canciones,
de amor eterno, aún sin nacer,
mi amado sobrino, Asier.
en forma de noticia emocionada.
Una nueva vida, que empezaba,
como parte de la vida de mi hermana.
Una mañana, la vida nos cambiabas,
de la rutina del presente a la esperanza,
en un futuro que contigo alcanza,
el sentido infinito que le faltaba.
Regalo de Dios, sin envolver
regalo de carne, del querer.
Regalo de Dios, aún sin nacer,
mi amado sobrino, Asier.
Y te amo ahora, sin ver tu mirada.
Sin el aroma dulce de tu piel mojada.
Sin tu risa curiosa, ni tus palabras.
Sin conocer la esencia que habita tu alma.
Regalo de Dios, sin envolver
regalo de carne, del querer.
Regalo de Dios, fuiste aún sin nacer,
mi amado sobrino, Asier.
Y te amaré mañana, cuando nazcas.
Pintaré en tu cuna, nubes blancas,
y ovejitas azules de lana,
que contar adormilado en tu almohada.
Y te enseñaré las mil lecciones,
que aprendí de mis mayores,
para que algún día, sin querer,
seas un adulto honesto y fiel.
Y te enseñaré mis emociones,
que para ti se harán canciones,
de amor eterno, aún sin nacer,
mi amado sobrino, Asier.





